
Bajando por la calle Gravina, lo primero que se ve al fondo es el luminoso de Black and White. Cualquiera que haya pasado por el ambiente en Madrid ha tenido que hacer escala en este veteranísimo local que ha escrito su nombre con letras de oro en las noches de Chueca. Con José Barbaroja al frente desde sus inicios, ha sido testigo de la evolución y del paso de todos y cada uno de los locales que han formado parte de la ya lejana movida. Con espectáculos a punto para sus clientes.