
Dedicado al hospedaje desde el siglo XVII, cayó en desuso el pasado siglo. Actualmente se encuentra recién restaurado y se ha habilitado con todo lo necesario para ofrecer al cliente una estancia cómoda y confortable.
Cuenta con una planta baja y dos alturas, donde encontramos 6 habitaciones dobles, 1 triple y 3 cuáduples, todas con baño propio y televisión.
Dispone además de salón para desayunos, sala de reuniones, salón de huéspedes en la antigua ermita y calefacción central en todo el establecimiento.
¡Local sin humos! Prohibido fumar en todo el establecimiento